Como lo oyes...
la gente cuenta sus líos sin pudor, un espacio que brinda el diario gratuito 20minutos.es y que es lo mejor para los más cotillas/os. Este es un fragmento de uno que he leído, es casi un reportaje.
... Pero
él estaba allí, un chico moreno, de ojos marrones oscuros que no dejaba de mirarme, y yo tampoco; se acerca y me dice que se llama
Raúl (nunca me había pasado), yo sólo podía mirarle pues esos ojos hacían que me temblara todo el cuerpo, pero bueno, pude decirle, ¡ah!, encantada, yo soy María. Le dije que venía de Madrid y el me dijo, ¡anda pues yo vengo de Valladolid! Empezamos a hablar de todo un poco: curro, estudios, hobbies, ja, ja (lo normal entre dos jóvenes de 22 años)... Ya eran las 20 horas y
la luz del sol aún estaba presente.
Pasó un rato que
no sabíamos qué contarnos y siento su brazo por mi cintura, y me dice al oído me gustas (ja, ja, ¿le gusto?, pero si sabemos que no nos volveremos a ver). Bueno una noche tan especial y
con un tío tan buenorro (no dejaría pasar esa oportunidad, por lo cual le seguía la conversación); le dije: a mí también me gustas y como es típico empezamos con un beso de estos que te dan con pasión (¿será porque no me vería más?). T
oda la tarde-noche besándonos juntos, luego tenía que ir a cenar con mis colegas pero me llamó al móvil y me dijo que antes de volver cada uno a su vida normal quería pasar toda la noche mirando las estrellas mientras estamos tumbados sobre la arena... En una palabra: ¡maravilloso! No fueron más de tres horas pero sus besos, caricias, miradas y frases hicieron una sola noche inolvidable.
Y es que
en verano siempre hay que tener a alguien al ladito... para ir a la pisci, si trabajas que no estés sola en la ciudad, ir a cenar, de copas... un poco de sexo... en fin todo eso que se hace en la estación más calurosa. No nos casemos, aunque este año ha habido menos matrimonios y menos divorcios,
1300 menos que el año pasado en el primer trimestre de 2008...